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UNA LECCIÓN DE AMOR

Leer Jonás 4:5-11

Como todo comienzo tiene un fin, la serie que hemos venido estudiando estas últimas semanas sobre el libro de Jonás, no es la excepción. Sin duda alguna este libro, nos ha llevado a comprender cómo Dios revela su dominio Soberano sobre el hombre y toda la creación. Mostrando Su magnificencia, poder, amor y misericordia sobre aquellos a quienes Él quiere. En el artículo anterior estudiamos el enojo de Jonás, a tal punto que llegó a clamarle al Señor pidiendo que le quitara la vida (Jonás 4:3). No obstante la respuesta de Dios fue una pregunta ¿Haces tú bien en enojarte? (Jonás 4:4). En el siguiente escrito veremos con detalles el amor de Dios por los habitantes de Nínive, a quienes Dios había creado, y la reprensión del Señor sobre Jonás por segunda vez.

LA DISCIPLINA DE DIOS

Los versos 5 al 8 del libro de Jonás en su capítulo 4, nos relata como luego del altercado que sostuvo con el Señor, a causa de su propia actitud recalcitrante con respecto a la petición de Dios para el servicio misionero; termina el propio Jonás saliendo de la ciudad de Nínive, para hacer una enramada, sentarse relajado como un espectador que espera los efecto especiales, de un Dios que haría su voluntad y acabaría con fuego a Nínive.

¡Que orgulloso y olvidadizo es este hombre, que duro de corazón es el que muestra! No obstante, vemos en el verso 6 la respuesta de Dios a esta mala actitud. La escritura dice:Y preparó Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera. Hay que resaltar que el lugar donde Jonás se encontraba era una zona desértica, por eso se alegro mucho y se sintió satisfecho, cuando vio crecer las amplias hojas de calabaza que daban sombra sobre su cabeza. Pero Dios estaba haciendole sentir a Jonás esta satisfacción momentánea, para que cuando llegara el día siguiente, fuera uno de los más duros en su vida. Dice el verso 7:

“Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó.

Jonás 4:7

Ahora, la calabacera que Dios había hecho crecer en un día, al día siguiente estaba seca por culpa de un gusano, y Jonás queda sin sombra. Entonces en el verso 8 podemos leer lo siguiente: “preparo Dios un viento solano”. El viento solano es el que viene en la dirección del sol, siendo un viento cálido y sofocante, es un viento que en el desierto trae una gran cantidad de polvo. Imaginemos a Jonás bajo un cálido sol, siendo la brisa un vendaval de polvo que daba contra su rostro; es por esto que la última parte del verso 8 dice: y el sol hirió la cabeza de Jonás“. Dios nuevamente hace esto con Jonás, a ver si por fin entendía. Esto inevitablemente nos lleva a recordar al pez en el que había estado Jonás (disciplina 1). Dios por segunda vez le disciplina, con el objeto de quitar la dureza de su corazón y que Jonás se rindiera ante la voluntad y propósito.

¿Cuánta disciplina necesitamos, para que nuestro corazón sea transformado y seamos sensibles a los mandatos de Dios?

¿Cuánta disciplina necesitamos del Señor, para que de una vez por todas renunciemos al pecado y nos sometamos a Su voluntad?

UNA INTERESANTE ILUSTRACIÓN

La calabacera no solo tenía el propósito de quebrantar el orgullo de Jonás y de mostrar su gran debilidad; sino de colocar ante él una ilustración que le hiciera recibir cómo opera el perfecto amor de Dios, y cuán defectuosa era su condición humana. Los afectos de este profeta estaban errados, tanto como sus prioridades. En otras palabras, la calabacera sirvió para mostrar el problema de Jonás. El Señor en el verso 10, le dice: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció“.

Meditemos en las siguientes preguntas…

¿Qué beneficios trajo la calabacera a Jonás? Sombra y alivio ante un inclemente sol del desierto, esto le produjo alegría.

Pero… cuando la calabacera se seca. ¿Qué sintió Jonás? Experimento pesar y tristeza. Llegó a compadecerse de esa calabacera que le había traído un beneficio personal.

¿Sabes porqué Jonás no podía amar a la gente de Nínive? Porque simplemente la gente de Nínive, no le traía a él ningún beneficio personal. Sin embargo le dolía una planta, unas simples hojas, y no las almas de hombres, mujeres y niños que iban rumbo a la perdición eterna. De ahí se desprende lo equivocado que estaba Jonás tanto en afectos como en prioridades.

Jonás era una persona orgullosa, y enfocado en si mismo, para él lo importante era su propio bienestar personal. Para Jonás, la gente de Nínive, no representaba ninguna alegría, gozo, satisfacción que le beneficiará a él, por tal razón no quería llevar a cabo la misión que Dios le había encomendado (Predicar para que el pueblo de Nínive se arrepintiera).

¿Cuántas veces hemos sido indiferentes en cuanto a la salvación de nuestros vecinos, amigos, compañeros de trabajo y familia?

¿Qué es más valioso para el Señor, nuestro beneficio personal o la salvación de las almas?

¿Qué tan enfocado estamos en nosotros mismos, que no estamos cumpliendo con lo encomendado por él Señor?

LA REPRESIÓN PARA JONÁS

Hoy en día, mucha gente en el mundo, ha dejado de lado la misericordia, bondad, compasión y amor de Dios. De la misma manera Jonás no quería tener compasión de Nínive, pero en el vientre del pez clamó para que Dios tuviera compasión de él (cuando se trata de los otros es pecado y no merecen perdón, cuando somos nosotros son pequeños errores que merecen gracia y misericordia) .

En muchos países se ha aprobado el aborto, donde la satisfacción de la mujer la ponen por encima de la vida de un niño. Es irónico ver que en el mundo existen movimientos para cuidar los árboles y animales, pero no hay un movimientos para salvar las almas. Es triste ver como nuestro mundo esta todo desenfocado por causa del egoísmo.

CONCLUSIÓN

El libro de Jonás tiene el propósito de revelarnos el carácter de Dios, de como es y como obra. Estás son algunas cosas que Dios quería revelarnos en esta serie de artículos, que disfrutamos durante todo este tiempo…

1) Dios ama al pecador: Tanto el pueblo de Nínive como Jonás, merecian la justa ira de Dios, merecían el castigo eterno al igual que nosotros. Sin embargo Dios nos concede misericordia motivado por su gracia y amor.

2) Dios actúa para salvar al pecador: Es interesante notar que el pueblo de Nínive no buscaba al Señor, más bien con sus acciones lo alejaban, no obstante el Señor actuó y envío a Jonás para salvarlos. Así hizo Dios con nosotros, todos los que estámos en Él, es porque el nos ha buscado.

3) Dios usa hombres imperfectos: Que hombre más imperfecto que Jonás, al igual que Jonás nosotros también somos imperfectos, pero ¿A quién quiere usar Dios, para llevar a cabo su obra para salvar a los pecadores? Somos nosotros el instrumento que Dios escogió, para alcanzar a los perdidos. Su iglesia es la representante en la tierra para llevar a cabo el Ministerio de la reconciliación.

4) Dios transforma a sus siervos: A pesar de la mala actitud de Jonás, Dios no lo deja en esa condición, al tratar con él y quebrantar su orgullo. Si somos siervos del Señor, Dios no nos dejará en nuestra condición, sino hará lo necesario para quebrantar nuestro orgullo y disciplinarnos como hijos suyos.

5) Cristo el misionero perfecto: Cristo fue con gozo a la cruz, por amor a nosotros, con gozo se despojo de su trono de gloria y majestad para venir y nacer en un pesebre, ser maltratado para mostrarnos el carácter de Dios, para perdonar nuestros pecados y darnos una nueva vida. ¿Cómo debemos ser nosotros como Jonás o como Cristo?


Por Denys Payen