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Después de las tinieblas, la luz.

Este 31 de Octubre se conmemora en todo el mundo la Reforma Protestante, cinco siglos después que Lutero, un monje agustiniano y profesor de teología de la Universidad de Wittenberg, escribió las 95 tesis, en contra de las enseñanzas de la Iglesia Católica, y las clavó en las puertas de la iglesia de Wittenberg.

Lutero se opone a la venta de indulgencias, ofrecidas por un fraile, Juan Tetzel, enviado por el Papa León X, recorría Alemania ofreciendo el perdón de pecados a cambio de dinero diciendo: «Tan pronto como su moneda suene en el cofre, el alma de sus amigos ascenderá del purgatorio al cielo».  

De esta manera, Lutero desafía la autoridad papal y sacerdotal al oponerse a la práctica de la Iglesia Católica, contrastó las enseñanzas de Roma contra las enseñanzas de las Escrituras, y concluyó que el “justo por la fe vivirá”. Esto le costaría la excomunión y separación de la iglesia.

Regreso a las doctrinas bíblicas

Con la negativa de la iglesia Católica de responder al llamado de Lutero a reformarse y regresar a las doctrinas y prácticas bíblicas, la Reforma Protestante comenzó, de las cuales surgirían cuatro divisiones, tales como: La luterana,  la reformada, la anabaptista y la anglicana. Durante ese tiempo por la providencia de Dios, se levantaron hombres piadosos en diferentes países a fin de restaurar la iglesia y volver,  a sus raíces, prácticas, y doctrinas bíblicas.

Entonces surgen en  los reformadores cuatro preguntas básicas tales como ¿Cómo es salvada una persona? ¿Dónde reside la autoridad religiosa? ¿Qué es la iglesia? ¿Cuál es la esencia de la vida cristiana? Al responder estas preguntas los reformadores establecieron lo que sería conocido como las “Cinco Solas” de la Reforma. Estos cinco puntos de doctrina fueron el corazón de la Reforma Protestante y fue por estas cinco doctrinas bíblicas esenciales que los reformadores protestantes tomarían su posición contra la Iglesia Católica Romana, resistiendo las demandas de retractarse de sus enseñanzas hasta llegar al punto de morir; estas cinco doctrinas esenciales de la Reforma Protestante son:

Las Cincos Solas

  • Sola Scriptura. Esto afirma la doctrina bíblica, de que solo la Palabra de Dios es la única autoridad para todos los asuntos de la fe y la práctica. La Escritura y solamente la Escritura es la norma por la cual todas las enseñanzas y doctrinas de la iglesia deben ser medidas. Por lo tanto, nada que contradiga la revelación de Dios puede regular la vida del creyente.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra”

2 Timoteo 3:16-17

Leer Gálatas 1:6-10; 2 Pedro 1:3.

  • Sola Gratia. Esto afirma la doctrina bíblica de que la salvación es únicamente por la gracia de Dios y que somos rescatados de Su ira por Su gracia solamente. La gracia de Dios en Cristo no es solamente necesaria, sino que es la única causa eficiente de la salvación. Esta gracia es el trabajo sobrenatural del Espíritu Santo que nos trae a Cristo, al librarnos de nuestra esclavitud del pecado y levantarnos de la muerte espiritual a la vida espiritual.

“Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” 

Efesios 2:8-9
  • Sola Fide. La Salvación Solamente por Fe: Esto afirma la doctrina bíblica de que la justificación es por gracia solamente a través de la sola fe en Jesucristo únicamente. Es por la fe en Jesucristo que Su justicia nos es imputada, como la única satisfacción posible a la perfecta justicia de Dios.

“Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley” 

Romanos 3:28
  • Solus Christus. En Cristo Solamente: Esto afirma la doctrina bíblica de que la salvación se encuentra solamente en Cristo y que únicamente Su vida sin pecado y expiación sustitutiva, son suficientes para nuestra justificación y reconciliación con Dios el Padre. Excluyendo  así todo camino para llegar al Padre.

“Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos.” 

Hechos 4:12
  • Soli Deo Gloria. Solo a Dios la Gloria: Esto afirma la doctrina bíblica de que la salvación es de Dios, y que ha sido realizada solamente por Dios para Su gloria. Afirma que como cristianos debemos glorificarle siempre, y debemos vivir todas nuestras vidas ante la presencia de Dios, bajo la autoridad de Dios, y para Su gloria solamente.

“Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin manchas delante de Él. En amor nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para la alabanza de su gloria que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado”

Efesios 1:4-6 

En conclusión

Estas frases importantes y doctrinas fundamentales son la razón de la Reforma Protestante. Ellas representan el corazón de la teología reformada, y resumen verdades no negociables del evangelio. Ellas son tan importantes en la actualidad para evaluar una iglesia y sus enseñanzas, como lo fueron entonces.

La fortaleza de una iglesia bíblica deben contener estas verdades que la sustenten, la abracen, y proclamen de tal manera que una nueva generación la siga pasando a otras generaciones. De muchas maneras, muchos cristianos protestantes necesitan ser retados a regresar a estas doctrinas fundamentales de la fe, al igual que los reformadores retaron a la Iglesia Católica Romana a hacerlo en el siglo dieciséis.

Por lo tanto, hablar de estos temas contribuye a promover  las sanas enseñanzas que hoy en día se necesitan en los púlpitos de las iglesias evangélicas. A lo largo de la historia, la iglesia ha elaborados credos, declaraciones de fe y frases como la que aquí definimos, no como una nueva revelación, sino buscando maneras de afirmar lo ya conocido, y evitar que las verdades de nuestra fe sean olvidadas en el tiempo, recordando a la iglesia nuestras raíces. 

Oremos para que Dios levante hombres como Martin Lutero, Juan Calvino o muchos otros que vuelvan a hacer lo mismo en nuestros días.

SOLO A DIOS LA GLORIA


Por Ps. Jesús Idrogo