Leer 1 Timoteo 4:12-16

El apóstol Pablo, después de haber advertido ha su compañero de milicia, sobre la apostasía y cómo reconocer a los falsos maestros y sus diabólicas enseñanzas, se ocupó en explicar a Timoteo con lujos y detalles, lo que debía hacer un buen ministro de Jesucristo en tiempos de apostasía. En primer lugar, Timoteo, como ministro debía advertirles a los creyentes acerca de los falsos maestros y sus doctrinas. En segundo lugar, debía enseñar la buena y sana doctrina que había aprendido del apóstol Pablo. En tercer lugar, tenía que desechar las fábulas profanas y mitos, y por último debía ejercitarse en la piedad, la cual tiene promesas en esta vida y en la venidera. En el pasaje de 1 Timoteo 4:11-16, el apóstol Pablo, le da una serie de exhortaciones a su hijo en la fe, partiendo de cinco áreas influyentes y práctica en su vida.

NINGUNO TENGA EN POCO TU JUVENTUD

Esto manda y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.

1 Timoteo 4:11-12

En los tiempos de Pablo y Timoteo, la cultura griega atribuía mucho valor a la edad y la experiencia. Como Timoteo tenía entre treinta y cuarenta años, una edad menor según los parámetros de esa cultura. Este joven discípulo y para entonces pastor de la iglesia en Éfeso, tendría el desafío de ganarse el respeto de los demás al ser ejemplo en su vida piadosa. Ciertamente Timoteo, había estado con Pablo desde su adolescencia; por lo que, contaba con mucha experiencia para ser considerado maduro, y era inexcusable que los hermanos y líderes de la iglesia en Éfeso, lo tuvieran «en poco» sólo por ser joven. Por esta razón, Pablo anima y direcciona a su amigo a ser ejemplo, y le enumera cinco áreas de manera específica donde podía ser modelo o ejemplo a toda la iglesia.

1) Palabra: Esto significa su manera de hablar. Nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio de Mateo, trata este asunto de manera detallada diciendo:

Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Mateo 12:34-37

También el apóstol Pablo, le escribe a los hermanos de Éfeso, sobre las características que debían mostrar como nuevas criaturas en Cristo, y los exhorta diciendo:

Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Efesios 4:29

2) Conducta: esto significa una vida justa, íntegra e intachable. El apóstol Pedro, no das un excelente ejemplo sobre la conducta, que debe caracterizar a un verdadero creyente diciendo:

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

1 Pedro 1:14-15

3) Amor: en este contexto, amor significa «servicio sacrificial por los demás» y Timoteo, debía distinguirse por poseer esta cualidad. Y para ejemplificar lo que es el amor sacrificial, no hay mejor ejemplo que nuestro Señor Jesucristo.

La noche antes de su muerte sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos.

Juan 13:3-5.

Es interesante, ver lo que hace Jesús en esta escena, porque incluso uno de los discipulos a quién el lava los pies, es Judas Iscariote, quien lo entregaría y él lo sabía. Sin embargo, para Jesús esto no fue excusa para hacer, por amor, lo que debía hacer y enseñar a sus discípulos. Por esta razón, él termina diciendo a sus amigos:

Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

Juan 13:14-17

El apóstol Juan, en su primera carta Juanina, también hace mucho énfasis sobre la enseñanza que recibió de Jesús sobre el amor; tanto, que llega al punto de decir, que una de las evidencias para saber si hemos pasado de muerte a vida, es el amor que mostramos por nuestros hermanos.

En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

1 Juan 3:16

4) Fe: esto signífica que Timoteo, debía mostrar una dependencia total y absoluta al Señor que lo había rescatado. Modelando fidelidad y compromiso.

(porque por fe andamos, no por vista);

2 Corintios 5:7

5) Pureza: Timoteo debía procurar por todos los medios mantenerse puro e irreprensible, como siervo y representante de Dios, en la de iglesia de Éfeso.

Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente.

1 Timoteo 3:2

La vida ejemplar de Timoteo, en las áreas antes mencionadas, contribuiría a compensar y contrarrestar las desventaja de su juventud para esa época.

Tres cosas en las que un ministro debe ejercitarse

Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

1 Timoteo 4:13

Pablo, exhorta a su hijo en la fe, ha no estar ocioso, sino más bien a aprovechar e invertir bien el tiempo, en tres cosas fundamentales para su crecimiento espiritual y ministerial. Por esto, Pablo le escribe explícitamente a Timoteo: ocúpate en la lectura, exhortación y la enseñanza. Éstas son las disciplinas en las que todos los creyentes deben ejercitar su fe y prestarle mucha atención. Porque cada una de estas cosas están centradas en la Palabra de Dios, y serán de beneficio en su vida privada como en su ministerio público.

Un reformador de algunos siglos atrás decía:

«Un día que no leas la palabra de Dios, es un día perdido»

Jorge Muller

El salmista David, haciendo referencia a lo grato que es meditar en la palabra de Dios, dice:

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia,Y en su ley medita de día y de noche.

Salmos 1:1-2

NO DESCUIDES EL DON QUE HAY EN TI

No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.

1 Timoteo 4:14-15

Timoteo fue advertido de no descuidar el don que Dios le había dado. Y en la Biblia cuando se hace mención de los dones, se refiere a aquella gracia dada a Timoteo y a todos los creyentes en el momento de la salvación, que consiste en la capacidad espiritual diseñada por Dios e investida por el poder de su Espíritu, con el propósito de ser usada en el ministerio. Por ejemplo, el don de Timoteo, era el liderazgo combinado con la función específica de predicar y enseñar.

Es interesante la frase permanece en ellas. Otra versión dice «entrégate de lleno a ellas». Ciertamente, un devocional diario que llegue a nuestros dispositivos electrónicos, no sustituye la lectura y estudio de la Palabra de Dios. Usted no estudiaría matemáticas o ciencias de esa manera. Por tanto, la Palabra de Dios, se merece todo el tiempo y la concentración mental que le podamos dedicar. Por esta razón, Pablo en la segunda epístola a Timoteo le dice:

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

2 Timoteo 3:16-17

Por tanto, es de suma importancia que todos los creyentes estudiemos seria y disciplinadamente de la palabra de Dios, todo los días de nuestra vida. Porque es el único medio donde podemos conocer a Dios, tal cual es.

TEN CUIDADO DE TI MISMO

Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

1 Timoteo 4:16

El apostol Pablo, cierra este capítulo de exhortación y ánimo, dando un último, pero portuno consejo a su amado Timoteo, diciendo: cuida de ti, y de la doctrina. En otras palabras, cuida tu testimonio, cuida tu enseñanza. Lo uno y lo otro van de la mano. Enseña lo que estés dispuesto a vivir.

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

2 Timoteo 2:15

Timoteo comportándose de esta manera, no solo se ocuparía en su salvación, sino que también iba a hacer influyente y luz para todos los que les oyeren. Un comentarista decía:

«Así como la infidelidad o la negligencia de un pastor es fatal para la Iglesia, también es correcto atribuir la salvación de la misma a la fidelidad y diligencia del pastor. Es cierto, que la obra de salvación es de Dios, pero él se deleita en realizarla por medio de instrumentos humanos.»

CONCLUSIÓN

Este pasaje de 1 Timoteo 4:11-16, nos debería llevar a examinar nuestras vidas y hacernos una serie de preguntas. ¿Estamos trabajando como Timoteo para llevar una vida piadosa en palabra, conducta, amor, fe y pureza? ¿Estamos viviendo de una manera aprobada que sirva de ejemplo a nuestros hermanos? ¿Es la Palabra de Dios nuestro alimento, lo que nutre nuestro pensamiento y nuestra visión del mundo? ¿Estamos respondiendo al llamado de Dios para nuestras vidas? Solo así sabremos, no solo si somos fieles hijos y siervos del Señor, sino bendición y edificación para la iglesia del Dios viviente.


Por Pr. Denys Payen

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