La reforma protestante

El 31 de octubre de 1517 Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg, que condenaban el actuar de la Iglesia Católica Romana. Un hito que significó la división de la Iglesia y el nacimiento de diversos credos cristianos.  Este año se cumple 504 años de la reforma protestante, un acontecimiento que es celebrado y recordado por los cristianos evangélicos de todo el mundo.

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UNA NOTA FINAL

Leer 1 Corintios 15:58

Introducción

Hace casi un año en medio de la preparación de una conferencia para la convención anual de las iglesias de la ASIGEO, consulte con varios pastores acerca de ¿Qué reflexiones estaba dejando la pandemia en medio de su atención pastoral?, la respuesta de uno de ellos, fue llamativa pero muy real, expresando según su parecer la forma en que la muerte había irrumpido violentamente terminando con la vida de muchas personas en poco tiempo.

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Introducción de la carta 1 Timoteo

Leer: 1 Timoteo 1:1-2

Es una bendición y un gran privilegio como Iglesia local, poder comenzar una nueva serie de estudios expositivos basados en la carta de 1 Timoteo o también conocida como “carta pastoral”, por los consejos eminentemente pastorales que el apóstol Pablo le da a su amado compañero Timoteo. Es mi tarea en esta oportunidad, dar una introducción y un panorama sobre esta epístola de gran valor e importancia para la Iglesia del Señor en nuestros días.

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Dios Vengador, Dios Restaurador

Leer Joel 3:9-21

Al finalizar el libro del profeta Joel, nos encontramos que la profecía tiene un final feliz. Dios en su soberana voluntad  y perfecta justicia redime a su pueblo de la mano  de sus enemigos. En Joel 9 al 21 el SEÑOR no está jugando y está listo para ejecutar Su venganza y castigo contra los enemigos. La justa retribución es la base del castigo divino sobre las naciones, una guerra DIOS librará a favor de Israel. Muchos comentaristas y eruditos de la biblia tienen  diferentes perspectivas sobre los acontecimientos del capítulo tres, porque guardan mucha semejanza con la batalla de Armagedón que se librará al final de la historia. (Ap. 16:16).

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Del lado correcto en el juicio

Leer Joel 3:1-8

En algún momento tuve la oportunidad de visitar Costa Rica, donde entre otras cosas pude recorrer calles y sitios históricos de la ciudad de San José, capital de ese hermoso País. El muy emblemático tribunal de Justicia del país está ubicado en el centro de la ciudad, siendo una estructura llamativa y de mucho colorido, de manera que se hace muy tentador ingresar al recinto, cosa que pude hacer con las recomendaciones y cuidados correspondientes. Estando dentro, asistí a un juicio público que estaban realizando. La persona enjuiciada tenia rasgos de simpatía y su cara reflejaba según mi percepción inocencia a primera vista; sin embargo, al final el juez dictó sentencia y declaró culpable al acusado, el cual estaba escondido en el país y era nada más y nada menos que un miembro de la guerrilla Sandinista de Nicaragua, ampliamente buscado y con muchas causas en su contra. Fue impresionante escuchar en aquella sala, el sonido del martillo en manos del Juez declarando culpable al que para mí era inocente; siendo entonces una lección que desde ese día reposa y descansa en mi mente: El juez tiene la palabra final en medio de un Juicio.

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El Derramamiento del Espíritu Santo

Leer Joel 2:28-32.

“Cuando Dios creó a los seres humanos no creó simplemente estatuas inertes, como un artista que solo hace que arcilla o la piedra cambia de forma. Cuando Dios terminó de formar la figura hecha del polvo de la tierra, se inclinó para soplar en su nariz para que el ser humano fuera un ruah viviente (Génesis 2:7; 1 Corintios 15:45). Dios respiró su propia vida hacia dentro del ser humano. Este es uno de los grandes misterios, la vida misma.”

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Una realidad inevitable, pero una esperanza viva

Hace algún tiempo le hacía una encuesta a un grupo de personas, donde hacía sólo una pregunta: ¿A qué le tienes miedo? Algunos pocos me respondieron tenerle miedo a ciertas especies de animales, otros a lugares cerrados y oscuros. Sin embargo, la respuesta que predominó en mi encuesta fue el “miedo a la muerte”. Para la mayoría de las personas el tema de la muerte es un asunto del cual no quieren hablar. Por tal razón, es mi tarea llamar tu atención en este tema que la mayoría prefieren evitar, al mismo tiempo tratar de ayudarte y llevarte a buscar una solución al problema que la mayoría de las personas ignora tener. Me refiero a la certeza de la muerte y el juicio al que todos compareceremos algún día en la presencia de Dios.

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El Señor ama lo que restaura

Joel 2:18-27

Preámbulo

Mucho hemos aprendido hasta ahora de la profecía dada al pueblo de Judá por boca de Joel. En el texto revisado anteriormente (Joel 2:12-17) vimos al profeta hacer un urgente y elocuente llamado al pueblo para que se arrepintieran y buscaran al Señor de todo corazón, buscando la forma de que se alejaran de su evidente condición de pecado. La profecía da un giro en la porción de hoy (Joel 2:18-27), en la cual se muestra al Señor amoroso intercediendo,  perdonando y restaurando lo que le pertenece; resaltando desde el inicio del texto, su poder soberano para hacer lo necesario por recuperar y restaurar lo que le pertenece.

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Moldeando el corazón de tu hijo

Desde que inició la pandemia por coronavirus (COVID-19) ha provocado una crisis sin precedentes en todos los ámbitos. En muchos hogares cristianos y no cristianos el estilo de vida ha sufrido cambios positivos o negativos. El trabajo, la relación social y la educación de los hijos han sido tocados de sobremanera, poniendo a muchos padres en apuros. Los niños dentro del hogar se convierten en un verdadero desafío.

El hogar ahora es la escuela y los padres  maestros de sus hijos. Algo que al  comienzo  del siglo XXI no sucedería, pero está aquí. Entonces, surgen varias interrogantes: ¿Cómo lograr lo que queremos con nuestros hijos?  ¿Qué cosas debemos cambiar?

Los hijos son una bendición de Dios y Él nos ha confiado al cuidado de cada uno de ellos. Nuestro papel como padres es muy importante, pues somos protectores y administradores de sus vidas en todo tiempo:

“Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de él” (Prov. 22:6).  

“Los hijos son una herencia del SEÑOR, los frutos del vientre son una recompensa. Como flechas en las manos del guerrero  están los hijos en la juventud. Dichoso son los que llenan su aljaba con esta clase de flechas. No serán avergonzados por sus enemigos cuando litiguen con ellos en los tribunales” (Salmo 127:3-5 NVI)

Un corazón engañoso.

El profeta Jeremías le dice al pueblo de Judá, “No hay nada tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? (Jer. 17:9)”.  Entonces, lo primero en cambiar es el corazón de los hijos. La Palabra enseña que el corazón es el centro de la vida, pues de allí salen los malos  pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas contaminan al hombre…” (Mateo 15:19-20ª) Por tanto, la vida de una persona es el reflejo del corazón. Proverbio lo expresa así:

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida.” (Prov. 4:23

El  corazón es un pozo, un manantial de todos los propósitos de la vida. Podemos ver que la conducta de una persona refleja lo que rebosa su corazón. 

Por tanto debemos  actuar como padres cuidadores de sus  corazones, colocando a Dios en primer lugar sobre todas las cosas de este mundo. Los niños deben conocer el temor al SEÑOR a través de sus padres por medio de la Escritura (Prov. 1:7). Los padres son los ayos o instructores para sus hijos como lo dice en el libro de Deuteronomio:

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.” (Det 6:6-9)

El resultado en cuidar el corazón de los hijos es la obediencia y dar honra  a Dios. Un ejemplo lo encontramos en Daniel:

“Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse” Daniel 1:8

Una conducta desviada.

En segundo lugar, a los padres les preocupa la conducta de sus hijos. Aunque parezca increíble el niño desde muy pequeño  es rebelde. Y,  por qué digo esto. ¿Quién enseña al niño a decir no, a ser egoísta y desobediente? Recordemos que nuestra naturaleza es rebelde de nacimiento. El ADN viene contaminado por el pecado de nuestros padres. David lo expresa así:

He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre. Sal 51:3 LBLA

Entonces, ¿cuál es  la respuesta a la conducta desviada?, sin duda alguna viene a ser la disciplina y corrección en el Señor:

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestro hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del SEÑOR”  Ef. 6:4

Y, como si lo fuera a olvidar,  Pablo,  ese mismo mandamiento lo menciona en  la carta a los Colosenses: “Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten..” Col 3:21   

Es un hecho que estamos atravesando por circunstancias excepcionales llámese: “aislamiento social” o “cuarentena”, pero la corrección  debe seguir siendo aplicada para enderezar  la conducta desviada.

  • “Corrige a tu hijo mientras hay esperanza, pero no desee tu alma causarle la muerte” Prov.19:18
  • “corrige a tu hijo y te dará descanso, y dará alegría a tu alma” Prov. 29:17

Una respuesta en tiempo difícil

Hay muchas maneras de dar una respuesta en tiempo difíciles. En el diario trabajo que tienen los padres con sus hijos van a buscar método más eficaz dentro del hogar y fuera de allí. Pero la más efectiva y  bíblica que encontramos es la disciplina y la comunicación. Ambas son necesarias para una respuesta en tiempo difíciles. La disciplina es utilizada para la corrección del niño. En el libro de proverbios encontramos estos dos métodos: 

“No escatimes en la disciplina del niño; aunque lo castigues con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol.” (Prov. 23:13-14; 13:24)

“Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies (Prov. 23:22)

Ambos elementos deben estar juntos. La comunicación no es un monólogo sino un diálogo. Y no solamente la habilidad de hablar, sino también la habilidad de escuchar. (Prov. 18:2)

Conclusión 

La responsabilidad de moldear el corazón de sus hijos es de los padres en primera instancia. Ellos deben instruir y disciplinar en amor; reflejando la gloria de Dios a hijos pecadores como nosotros. Pero nuestra enseñanza al ser pastores de alma de los hijos, al final de nuestras vidas, podremos decir: “No tengo yo mayor gozo que éste, es oír que mis hijos andan en la verdad” (3Juan 1:4). ¿Has escuchado este dicho? “En cien años no importará lo mucho que hayas tenido en tu cuenta de banco o qué tipo de auto habrás conducido, sino que el mundo será un lugar diferente porque habrás jugado un papel importante en la vida de tu hijo”.  


Pr. Jesús Idrogo.

CONVERTIDOS AL SEÑOR DE TODO CORAZÓN

Leer: Joel 2:12-17

A través de los siglos, a pesar de la depravación del hombre, Dios se ha mostrado con la humanidad misericordioso, clemente y compasivo. Utilizando incluso, las catástrofes, enfermedades y calamidades en la vida, para atraer nuestra atención. En Joel, vemos cómo Dios usa una plaga de langostas para atraer la atención de su pueblo; y luego le promete bendecir y sanar su tierra, si se arrepienten de sus pecados. Este ha sido el deseo de Dios desde el principio. Por esa razón, desde el AT, hasta nuestros días, su mensaje no ha variado y por ello manda a todos los hombres a:

“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”.

Isaías 55:6-7
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